El próximo 8 de diciembre tendrá lugar en Sevilla la Magna, un evento popular y religioso organizado por el Consejo de Cofradías, que sacará durante 36 horas los pasos de Semana Santa a las calles de Sevilla. Se estima una afluencia superior al millón de personas, hasta el punto de que ya hay quien lo ha calificado como el evento más multitudinario de cuantos se han celebrado en la historia reciente de la ciudad.
El problema no va a ser dónde ver los tradicionales pasos de Semana Santa, ya que habrá oportunidades para todos los gustos y devociones, sino dónde dejar el coche para poder asistir a tan grandiosa cita.
Pensando en los vehículos procedentes de otras capitales y, sobre todo, de los pueblos de la provincia, el ayuntamiento ya ha valorado habilitar los tradicionales espacios del cinturón de la ciudad, como el entorno de la Feria, el Charco de la Pava y el Estadio de la Cartuja, a los que dotará de lanzaderas para acercar a los visitantes al centro de la ciudad, que será la zona preferente de las procesiones.
Pero todavía no se ha encontrado una solución satisfactoria para los propios sevillanos que quieren llegar desde las barriadas periféricas al casco antiguo. Ni siquiera los servicios de Tussam podrán absorber tanta demanda, por lo que se hará necesario habilitar otras bolsas de aparcamiento más cercanas. Y está claro que gran parte de la zona azul del centro va a quedar deshabilitada, entre otras cosas porque ocupan calles por las que discurrirán los diferentes traslados.
Muchos propietarios de plazas de garaje ubicadas en el centro de la ciudad ya están pensando lo mismo que piensan los que las tienen en Los Remedios cuando se acerca la Feria. Es decir, ponerlas en alquiler. La solución está al alcance de cualquiera, pues recientemente se ha estrenado en Sevilla una plataforma digital que pone en contacto a propietarios de plaza de garaje con posibles usuarios.
Se llama OLEPARK, y es una especie de Airbnb de los coches. Cualquier dueño de una plaza de garaje puede acceder a la plataforma y elegir los días y horas que quiere alquilarla. Además del precio, claro. El sistema es muy sencillo e intuitivo. Una vez anunciada la plaza solo hay que esperar a que uno de los miles de visitantes de la Magna se interese por ella. Abona el precio mediante una plataforma de pago segura, y ya está.

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